El Secretario de Seguridad Pública Estatal advirtió que el negocio de las metanfetaminas permite a los cárteles comprar armas, sicarios y corromper autoridades; destaca coordinación en operativo.
CHIHUAHUA, CHIH. – Tras el reciente golpe al narcotráfico en la zona serrana de Chihuahua, el Secretario de Seguridad Pública Estatal (SSPE), Gilberto Loya Chávez, calificó como «lamentable» la magnitud de las operaciones del crimen organizado en la entidad, aunque destacó que el desmantelamiento de laboratorios representa un freno contundente a sus capacidades operativas.
Loya Chávez enfatizó que la producción de drogas sintéticas, como la metanfetamina, no solo representa un grave problema de salud pública para los jóvenes a nivel mundial, sino que funciona como el principal motor económico de los grupos delictivos.
«El crimen organizado va a buscar cualquier método para generar un negocio criminal que les deje ingresos», explicó el secretario. Advirtió que estos recursos millonarios son utilizados por la delincuencia para una estructura de cuatro ejes: la compra de armamento, el reclutamiento de sicarios, el financiamiento de logística y, de manera crítica, el intento de corromper autoridades.
Pese a reconocer el avance de la delincuencia organizada en ciertas regiones, el titular de la SSPE subrayó que la intervención conjunta entre el Ejército Mexicano y la Fiscalía General del Estado es un mensaje claro de que no existe impunidad.
«Es una muestra de que no pueden estar haciendo estas cosas sin que haya una autoridad que vaya allá y los ataque», sentenció Loya, validando la eficacia del operativo que logró la destrucción de los campamentos y laboratorios clandestinos.
Al ser cuestionado sobre el informe que la gobernadora Maru Campos presentará a la presidenta Claudia Sheinbaum para aclarar los «malentendidos» surgidos tras el accidente donde fallecieron agentes de la CIA y de la AEI, el secretario se mostró cauteloso.
«No puedo decir más allá de lo que ella dijo», se limitó a responder Loya, evitando profundizar en el roce diplomático y operativo entre el estado y la federación, pero reiterando que el combate a las estructuras financieras del narco sigue siendo la prioridad en la agenda de seguridad estatal.